La fiesta de “Thansgiving day” (acción de gracias) se celebra en Canadá el segundo lunes de octubre y en los Estados Unidos el cuarto jueves de noviembre.  Esta festividad nace en América del Norte cuando se cruzan las tradiciones de la raza de colonos europeos (en este caso ingleses) con las de los nativos americanos.

En Europa se solían celebrar festivales antes y después de las cosechas para dar las gracias por lo buena que ésta fuese y por el duro trabajo que realizaba la comunidad. Los aborígenes también agradecían por sus cosechas y por todas las bendiciones que recibían de la naturaleza. 

Cuando los peregrinos europeos llegaron al Nuevo Mundo, tras recoger su primera abundante cosecha en 1621, decidieron dar gracias a Dios por otorgarles unas condiciones climáticas favorables y a los indígenas americanos por enseñarles y ayudarles a cosechar en esas nuevas tierras.  Para esta primera “Fiesta de Acción de Gracias” los colones organizaron una abundante cena a la que invitaron a noventa aborígenes y tuvo una duración de tres días.

Thanksgiving 1621- Wikipedia

En la actualidad, esta fiesta es celebrada en familia, donde todos los miembros se reúnen en torno a la mesa del comedor y agarrados de la mano recitan una oración a Dios para agradecerle por los alimentos que forman el banquete a consumir y por toda la fortuna que han recibido a lo largo del año.  También suele cada asistente dar las gracias por algún objetivo alcanzado o favor recibido a lo largo del año.

¿Y qué pasa en España?, pues que somos unas esponjas capaces de absorber todo tipo de tradiciones y celebraciones que nos permitan reunirnos en familia a compartir la mesa, hacernos regalos o irnos de fiesta. No significa esto que los españoles no seamos agradecidos, pero hasta hace poco años la cena de “Acción de Gracias” no se celebraba en nuestro país, y ahora, vemos restaurantes en las grandes ciudades donde nos ofrecen una amplia oferta gastronómica para que podamos celebrar ese día como es debido.

Pero “Acción de Gracias” no es la única fiesta que los españoles hemos “importado” y “adaptado” a nuestras costumbres, también encontramos en nuestro haber las siguientes celebraciones:

  • San Valentín: Es una tradición anglosajona que en España se celebra el 14 de febrero como “Día de los Enamorados”. Su objetivo es agasajar a nuestra pareja con cenas, regalos o flores y celebrar así lo enamorados que podemos estar.
  • El Día de San Patricio: Se celebra el 17 de marzo y a pesar de que es una fiesta “nacional” irlandesa, ese día podemos encontrarnos en muchas ciudades españolas a gente vestida y pintada de verde, locales con temática verde e irlandés, donde sirven gastronomía y bebida irlandesa, e incluso en las grandes ciudades ya se puede disfrutar de un desfile de San patricio.
  • La Holika: Fiesta tradicional India que marca el fin del invierno y el inicio de la primavera. Se celebra en el mes de abril con diferentes festivales. Este año hemos podido ver esta celebración en Barcelona, donde los asistentes vestidos de blanco se impregnaban con los colores que lanzaban unos a otros.
  • El Oktoberfest: Fiesta alemana de la cerveza que se celebra entre el 15 de septiembre y el 10 de octubre. Es una fiesta popular en donde se sirven todo tipo de cervezas y salchichas de variedad alemana y se presentan bailes tradicionales.
  • Halloween: Esta festividad se celebra el 31 de octubre y tiene origen celta. A España ha llegado importada de EEUU y en ella adultos y niños de disfrazan para asistir a grandes fiestas o salir a pedir caramelos de casa en casa bajo el lema “truco o trato”.
  • Papá Nöel: Es un personaje mundialmente conocido que se originó en los Estados Unidos y que se ha extendido en Francia, España, Portugal e Italia, entre otros. Su misión es llevar regalos a los niños “buenos” en la noche de Navidad. En España, la misión de dar obsequios a los niños era en exclusiva de los Reyes Magos, pero desde hace unos años hemos visto como Papá Nöel ha ganado terreno hasta casi llegar a la par de sus Majestades de Oriente.

 

Festividades Extranjeras

 

Como veis, son muchas las festividades que actualmente celebramos en España y que no han nacido aquí, pero también mantenemos nuestra cultura y tradiciones con fiestas propias, tales como: el Sant Jordi en Barcelona, la Feria de Abril en Sevilla, los Sanfermines en Pamplona, las Fallas en Valencia, los Carnavales de Cádiz, Gran Canaria y Tenerife, la Tomatina de Buñol, la Fiesta del Pilar de Zaragoza, La Romería del Rocío, los Moros y Cristianos, el San Isidro de Madrid o las Hogueras de San Juan entre otras.

Lo importante de todo esto es recordar que cada fiesta, sea autóctona o extranjera, tiene una historia que nos cuenta porqué se ha originado y cuál es el motivo de su celebración. Debemos entender la importancia que esa tradición tiene en su país de origen y respetarla para luego poder celebrarla.

No estoy en contra de que “adoptemos” todas estas celebraciones, al contrario, me parecen una buena forma de distraernos de los problemas del mundo en el que vivimos, una excusa para reunirnos con familiares y amigos para charlar, compartir y divertirnos, y lo mejor de todo es que cualquier festividad es una gran oportunidad de negocio, ya que genera movimiento de dinero, lo que permite reactivar la economía (que buena falta nos hace) y crea puestos de trabajo, que aunque sean temporales, son de gran ayuda para muchas personas.

Soy consciente de que este tema tendrá muchas opiniones a favor y en contra, pero para finalizar os digo que debemos respetar y mantener las costumbres de nuestra querida España al mismo tiempo que damos la bienvenida a las de otros países, ya que el nuestro, es un país multicultural que está inmerso en la era de la globalización y las súper comunicaciones.