Las políticas económicas son carreras de fondo

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Si algo me falta de las políticas económicas Españolas es la falta de estrategia. O, al menos, que esa estrategia definida se mantenga en el tiempo lo suficiente como para que sus resultados se alcancen y merezca la pena el esfuerzo.

La sociedad actual, con la rapidez de la innovación tecnológica y los distintos cambios en los perfiles de uso de los productos y servicios, se producen cambios importantes en los hábitos de consumo y de producción que, a su vez, producen alteraciones profundas en la economía. Y ejemplos tenemos muchos, los principales centrados en el desarrollo de nuevos canales de información como internet, la destrucción de sectores completos por quedar obsoletos o la pérdida de competitividad debido a la reducción de los costes de transporte.

Dado que esto es una realidad y que sólo se incrementará la velocidad de estos cambios, cualquier planteamiento económico que funcione hoy, es previsible que en 5 años no cumpla su cometido. La capacidad de adaptación es clave para poder asegurar el largo plazo el estado del bienestar.

En este contexto, definir una meta a largo plazo es fundamental para no perderte en los vaivenes que se producen por la velocidad de estos cambios.

¿Y qué tiene que contener esta estrategia?

  1. Definiendo qué modelo de Estado y económico queremos ser. La pregunta clave. ¿Nos queremos parecer a Francia, Estados Unidos, Finlandia, Alemania, Chile, Italia…?
  2. Realizando un diagnóstico de las capacidades actuales y potenciales. Conocer nuestras debilidades (ver más) y fortalezas.(ver más)
  3. Siendo muy preciso en el entendimiento del entorno y se evolución. Respondiendo a la pregunta ¿dónde se crea valor? Y ¿dónde se va a crear en las próximas décadas?
  4. Fijando unos objetivos claros y medibles que, apoyados en nuestras fortalezas, permitan el mantenimiento de nuestro modelo.
  5. Generar la nuevas capacidades y la flexibilidad suficiente para alcanzarlo a largo plazo con un marco duradero.
  6. Y por último, mantenerlo en el tiempo un periodo suficientemente largo como para poder ver resultados.

Con esto, deberíamos empezar a caminar hacia un modelo económico pactado y con pasos previsibles. Es decir, necesitamos el “gran acuerdo” social donde, igual que en el 1978, se fijara un proyecto común y compartido.

Lo que no parece razonable es que cada 4 años giremos 180º nuestro objetivos económicos. De igual manera que todos creemos que se debe realizar un esfuerzo en la educación que aseguro una ley que se mantenga en el tiempo, en la política económica es igual de fundamental este consistencia en el objetivo final.

¿Esto implica que luego dará igual quién gobierne? Igual que nuestra transición democrática ha sido liderada por varios partidos, de igual manera, se puede realizar distintos ajustes en función de los resultados de las elecciones.

 “Cuando no conoces tu destino, todos los vientos son favorables”

 

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