auctions

Para este, mi primer post, he estado pensando que tema tratar, y la verdad, que no me decantaba por ninguno en especial ya que son muchos los temas que me interesan.

Así que, después de mucho pensar, me he decidido por uno que últimamente está ganando terreno a la venta tradicional de toda la vida, y es la subasta. No, no me refiero a EBay, me refiero a la venta inmobiliaria mediante subasta, y no, no me refiero a la subasta judicial, al concurso de acreedores o a propiedades embargadas por ejecución hipotecaria. Me refiero a la subasta privada.

La subasta privada, otra forma de vender.

La venta al mejor postor, siempre ha tenido aceptación, es un sistema de venta muy antiguo. También llamada “remate” es una venta organizada donde un determinado producto es vendido al comprador (postor) pagando la mayor cantidad de dinero posible, aunque no siempre es así, a veces, el que gana la subasta es la puja más baja, es el caso de las subastas inversas o subastas a la baja.

Las más conocidas son las subastas en sobre cerrado, la subasta dinámica descendente (holandesa) y la subasta dinámica ascendente (inglesa).

En el caso de las lonjas, se trata de adquirir un producto perecedero, mayor cantidad posible, al menor precio, en este caso el precio final tiene relación con la cantidad en kilos del producto, cuanto más kilos se compren el precio por kilo será más bajo, este es el caso de las lonjas en la zona donde yo vivo en las Rías Baixas en Galicia, no puedo decir nada de otros lugares, aunque me imagino que la metodología sea la misma.

En la subasta benéfica, se suele tratar de vender productos de segunda mano a buen precio y cuya recaudación iría íntegramente a una determinada causa benéfica.

El tema, en concreto, que me gustaría tratar es el de la subasta privada inmobiliaria.

Todavía hay mucha gente que tiene miedo a adquirir un bien inmueble en subasta, piensa en el bien a subastar como un inmueble abandonado, embargado, viejo, sin valor, incluso “ilegal”… nada más lejos de la realidad. De hecho, la organización tiene que ver las cargas registrales que la finca a subastar pueda tener y tienen que hacerlo público.

Hace unos días he estado en el juzgado de mi pueblo, aprovechando que la subasta judicial es pública, como mera “curiosa”. He de decir, que me esperaba una sala, más o menos grande, abarrotada de gente y el secretario judicial… en fin, en realidad estaba yo, la parte embargada (en este caso era una subasta judicial de un bien embargado) y una abogada. La subasta se declaró desierta y fue adjudicada, finalmente por el 50% del valor de tasación.

Desde la L.E.C. 1/2000 cualquiera puede adquirir un bien inmueble en pública subasta, en ocasiones realmente baratos, es buscar lo que nos gusta, (nos tienen que dejar ver el inmueble) y pujar en la subasta el día señalado a la hora señalada. Si no podemos o no sabemos, siempre hay profesionales en el tema, que pagando sus honorarios, nos echarán una mano.

Después de la subasta, estuve un rato hablando con el secretario judicial (la persona encargada de realizar la subasta judicial), y me informó que a partir del 5 de octubre, ya se podrá pujar por internet, porque las subastas, se harán online.

Al margen de las subastas judiciales, para aquell@s que tengan miedo, siguen existiendo las subastas privadas inmobiliarias.

En este caso, aunque sean privadas, son públicas, es decir, parece un juego de palabras. Son subastas privadas porque están fuera de juzgados, no son judiciales, y son públicas porque todo el mundo puede tener acceso a ellas.

Comprar un bien inmueble en subasta privada pública, es muy fácil. Busca que subastas se llevan a cabo en la zona que te gusta, busca el inmueble que te gusta, estudia si está bien de precio, dentro del margen de valor de mercado, revisa bien las condiciones de la venta en subasta, mira que tope estás dispuesto a pagar por el bien inmueble, estudia las pujas que hay hasta ahora, y, si tienes la oportunidad, haz tu puja. Si ves que no es el momento, espera un poco, seguro que tendrás tu momento.

Este tipo de venta es muy parecida a la venta tradicional, pero en este caso se trata de hacer la captación de más de un interesado para hacer que el bien inmueble a subastar causa expectación y ganas en el comprador, algo así como una “enfrentación” entre posibles compradores, donde no se conocen. A veces, las pujas se hacen en sobre cerrado.

El secreto de este tipo de venta es el precio, tiene que ser realmente atractivo y atrayente para captar la atención de más de un comprador. Muy a menudo se trata de vender como un 20 – 30% por debajo del valor de tasación. La misma casa de subastas es la encargada de hacer la tasación, aunque también puede encargar dicha tasación el mismo propietario del inmueble.

Como profesional inmobiliaria, es un tipo de venta, que, personalmente, me encanta.

Espero haber captado vuestra atención, si has llegado hasta aquí, es que ha sido así.