¿Buscando empleo a los 40 (o más)?. 10 consejos útiles

Tener más de 40 años es hoy en día un hándicap para encontrar trabajo, aun a sabiendas de que es una edad a priori muy “apetecible” laboralmente. No en vano se juntan experiencia y juventud, valores a destacar en la candidatura. Por eso conviene tener en cuenta ciertos consejos a la hora de planificar la búsqueda de empleo.

La búsqueda de empleo a los 40 (o más)

Búsqueda de empleo con más de 40 años
Buscar empleo con más de 40 tiene ciertas dificultades. Pero no insalvables

El colectivo de personas mayores de 40 años tienen (tenemos) importantes dificultades a la hora de encontrar un empleo. Cuestión contradictoria desde mi punto de vista. No en vano en la actualidad una persona de entre 40 y pongamos 60 años aún es joven y saludable. Y en su “mochila” lleva muchas vivencias y experiencias profesionales y vitales. Entonces, ¿por qué tantos problemas a la hora de encontrar trabajo?. Quizá no estén convenientemente valoradas por las empresas (gran error), o tal vez porque un joven es más “maleable” y barato (beneficios a corto plazo para las empresas).

El caso es que la realidad se impone, y por tanto a quienes hemos pasado la barrera de los 40 años se nos presentan dificultades añadidas en la búsqueda de empleo. Y de ahí que debamos “afinar” aún más en la preparación de nuestra candidatura a una vacante. De modo que para que ésta sea más eficaz es conveniente hacer hincapié en ciertos detalles, para tratar de mitigar este lastre de la edad.

10 consejos prácticos para los mayores de 40 que buscan empleo

  1. Reciclaje profesional. Probablemente la experiencia laboral o los conocimientos adquiridos ya no tengan “mucha salida” en la actualidad, de modo que uno no puede quedarse anclado en el pasado, y debe adquirir nuevos conocimientos o habilidades (idiomas, reorientación profesional, etc).
  2. Curriculum preciso. Es normal que con esas edades uno tenga una amplia y variada experiencia profesional, pero no hay que aburrir al seleccionador. Más de dos páginas (y por una sola cara) es entrar en detalles que no interesan para ese puesto. Ya se sabe: lo bueno si breve, dos veces bueno.
  3. Adaptación del curriculum. Siguiendo el punto anterior, uno debe reseñar en el curriculum los aspectos de la vida profesional y académica acordes con el empleo al que se postula. Y por supuesto, confeccionar uno para cada oferta de trabajo.
  4. Destacar los logros. Cuando uno ha trabajado mucho tiempo en una empresa es fácil (o no) haber logrado metas u objetivos. Si es así no hay que dudar en incluirlo, pues dicen mucho y positivo de uno. Y no está la cosa como para desperdiciar “munición“.
  5. Nuevas tecnologías. Office, correo electrónico, word, excel… Son herramientas imprescindibles hoy en día. Y todo el mundo debiera manejarlas. Uno no puede dejar que la edad sea excusa para “no entender de eso“. Sólo el que quiere puede.
  6. Redes sociales. Los reclutadores buscan mucha información de los candidatos a través de las redes sociales. De modo que un buen uso de Linkedin, Facebook, twitter… etc es poco menos que imprescindible en la búsqueda activa de empleo para todo el mundo. Y para los mayores de 40 un añadido a sus aptitudes (y actitudes).
  7. La edad como valor. Como he dicho, la edad conlleva un aumento de experiencia, más serenidad, más inteligencia emocional, etc. Hay hasta 50 razones para contratar a personas mayores de 40 años. ¡Casi nada!
  8. La actitud. No sólo para los mayores de 40, ni siquiera sólo para quienes buscan empleo. Una actitud positiva en la vida es la piedra angular de la misma. Ser conscientes de cómo tu actitud puede marcar la diferencia es crucial en todos los aspectos.
  9. Labores de voluntariado. Muchos parados mayores de 40 años llevan mucho tiempo en esa situación. Si es así y no has hecho nada, no estás dando buena impresión. De modo que dedicar parte de tu tiempo a labores de voluntariado te dará la imagen de persona activa, comprometida y solidaria. ¿No te parecen buenos valores para tu tarjeta de presentación?.
  10. Pedir ayuda. Muy importante para alguien que lleva mucho sin empleo es saber pedir ayuda. No encerrarse en su mundo, lamentándose y cometiendo los mismos errores siempre. Agencias de colocación, amigos o familia pueden ofrecer (cada uno en su medida) ayuda para “salir del pozo”.

En definitiva, quienes tenemos más de 40 quizá tengamos alguna dificultad añadida en la búsqueda de empleo (de hecho las tenemos). Pero si no somos capaces a vencer nuestros propios miedos y limitaciones (a las tecnologías, al cambio, a hacer las cosas de otra manera, etc) no conseguiremos salvarlas y alcanzar la meta.

¿A qué esperas para empezar el sendero del cambio?

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